El periodista del Obispado de Málaga Antonio Moreno invita a profundizar en el evangelio de hoy, 2 de octubre, (Mateo 18, 1-5. 10).
¿Cómo sería Jesús de niño? ¿Qué cara tendría? Cuando veo las caras de los niños palestinos que huyen, asustados y solos, de la guerra; que son rescatados de bajo los escombros del último edificio derribado por las bombas; o que son atendidos de gravísimas heridas con medios precarios en los hospitales desabastecidos, no puedo más que imaginármelo en ellos. Al fin y al cabo, Él también fue un niño palestino. En el Evangelio de hoy nos lo confirma Él mismo: “El que acoge a un niño como este en mi nombre me acoge a mí”. Él está en cada niño que sufre y nos advierte: “cuidado con despresciar a uno de estos pequeños”. Los hombres amenazan con provocar un infierno en territorio enemigo matando a niños inocentes. No saben que son ellos los que irán a él de cabeza y para siempre. Así de serio es esto de los niños.
