El periodista del Obispado de Málaga Antonio Moreno invita a profundizar en el evangelio de hoy, 12 de mayo, (Jn 10, 1-10).
Jesús denuncia la perversión de la religión, los que se aprovechan de la religiosidad de la gente: «son ladrones y bandidos». También en la Iglesia hay quien aprovecha su ministerio o su superioridad, aunque sea mínima, para beneficio propio. Es el escándalo de los personalismos por el que muchos bautizados han terminado dejando la práctica religiosa escudándose en aquello de "yo creo en Dios, pero no en la Iglesia". El Señor se manifiesta hoy como la puerta de las ovejas. Solo en la medida en que los testigos nos identifiquemos con Cristo, y este crucificado, dando la vida por todos, atraeremos a la gente hacia Él, en lugar de hacia nosotros. Solo hay una puerta válida: la suya.
