El periodista del Obispado de Málaga Antonio Moreno invita a profundizar en el evangelio de hoy, 21 de mayo, (Jn 15, 1-8).
Todos los santos pasaron por duras pruebas a lo largo de su vida. Es ahí, en medio de las dificultades de la vida, de las incomprensiones, de las persecuciones, donde se forja el verdadero discípulo de Cristo. Los sarmientos que no dan fruto se arrancan y van al fuego, pero el que da fruto necesita que lo poden para dar más fruto. Es un proceso doloroso, que a veces interpretamos como una falta de amor de Dios, pero que es todo lo contrario: una muestra de su predilección por quien lo ama, «así recibe gloria mi Padre», dice. Miremos nuestras crisis como nuevas oportunidades que nos da el Señor para crecer y dar fruto. No reneguemos de él, sino permanezcamos unidos a la vid verdadera.
