Foto de Yaroslav Shuraev

El delegado de Medios de Comunicación Social, el sacerdote Rafael Pérez Pallarés, invita a profundizar en el evangelio de hoy, 6 de septiembre, (Lc 5, 33-39).

Estar con Jesús es una alegría. Experimentar su compañía es consuelo. Vivir a su cobijo aporta seguridad. La experiencia de Dios nos aporta vitalidad. Una experiencia de misericordia que podemos llegar a vivir personal y comunitariamente. Da igual las circunstancias, edades o vidas. A cada uno lo llama Cristo por su nombre. A cada uno la novedad del Evangelio le dice una cosa. Y a todos, el novio invita a vivir una nueva vida iluminada. En nuestras manos está que cultivemos a diario la experiencia alegre y novedosa de vivir con el Señor como si se tratase del último día de nuestra vida en esta bendita tierra. La Eucaristía, en este sentido, se erige como un espacio privilegiado de encuentro a diario con el Señor.

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