La fundación del Seminario de Málaga se remonta al año 1587, cuando el entonces obispo de la diócesis, D. Luis García de Haro, gestionó para ello el beneplácito del rey Felipe II. Dos meses más tarde de la muerte del obispo, ocurrida el 14 de agosto de 1597, el príncipe D. Carlos, en nombre de su padre Felipe II, firmaba la Real Cédula de erección del Seminario Malacitano.