Dice el Martirologio Romano (catalogo en el que se contiene la vida sumaria de los santos en la fecha de su fiesta) acerca de San Valentín: “En Roma, en la vía Flaminia, cerca del puente Milvio, san Valentín, mártir.” Por tanto, sabemos que fue un mártir romano del s. III condenado, según la tradición, por casar a jóvenes soldados, algo que estaba prohibido pues las nupcias hacían que estos jóvenes “no rindiesen en el campo de batalla” como atestiguaban emperadores de la época.