El 28 de noviembre celebramos el primer Domingo de Adviento, con el que comenzamos un nuevo año litúrgico. Casi dos años después del comienzo de la pandemia, que aún sigue dejando dolor en muchos hogares, el Adviento de nuevo toca a nuestra puerta cargado de espera y esperanza por la mejor de las noticias: el Nacimiento del Señor. Niños, jóvenes y adultos de las parroquias se ponen en marcha para preparar lo más importante de este tiempo, su corazón.