Christopher Jesús Bravo tiene 32 años y es natural de Venezuela. Vino a Málaga en 2019, donde reside junto a su mujer y su hija. Comunicador audiovisual de formación, trabaja para la ONCE, ya que perdió la vista debido a un accidente en su niñez. Afirma que eso, precisamente, le lleva a “percibir el mundo de otra manera” y que no es obstáculo para peregrinar junto a otros jóvenes a Santiago de Compostela.