Ángel Nuño acaba de sacar adelante su segunda tesis doctoral, en este caso en Filosofía. Este seglar, padre de familia, es profesor de los Centros Teológicos de la Diócesis desde hace más de diez años. «Me siento muy afortunado y agradezco mucho al Señor poder colaborar con esta misión de la Iglesia en nuestra diócesis», afirma. Se encuentra vinculado desde niño a la parroquia Nuestra Señora de la Esperanza y San Eugenio de Mazenod, en Ciudad Jardín, donde trabajan los Oblatos de María Inmaculada, a quienes se siente muy unido. Sobre su carims escribió su tesis doctoral en Teología.