El papa Francisco anima a la formación en clave de una pastoral evangelizadora y de misión. Así, el capítulo cuarto de la Exhortación Apostólica "La alegría del Evangelio" (EG) lo titula: "El anuncio del Evangelio": «En todos los bautizados, desde el primero hasta el último, actúa la fuerza santificadora del Espíritu que impulsa a evangelizar. El Pueblo de Dios es santo por esta unción que lo hace infalible "in credendo". Esto significa que cuando cree no se equivoca, aunque no encuentre palabras para explicar su fe. El Espíritu lo guía en la verdad y lo conduce a la salvación». (EG 119).