Muchas son las ocasiones en las que nos hemos encontrado perdidos, sin saber qué hacer, necesitando unas palabras que reconforten, que recompongan el corazón dañado y que sanen el espíritu afligido. ¿Has pasado por la puerta de alguna parroquia y has entrado, buscando esa palabras, que a buen seguro supo encontrar un sacerdote, el que cura las almas, con palabras precisas y consejos certeros?