El periodista del Obispado de Málaga Antonio Moreno invita a profundizar en el evangelio de hoy, _ de abril, (Jn 8. 31-42).
La conciencia de pecado casi ha desaparecido en nuestra sociedad. Reconocer que existe el pecado implicaría la posibilidad de un juicio externo y, en un mundo individualista como el que hemos creado, nadie sino uno mismo puede ser juez de sí.
Lo que siempre se ha llamado pecado, para los hombres y las mujeres de hoy no es más que una autoafirmación de la libertad personal. Jesús lo niega en el evangelio de hoy: «Os aseguro que quien comete pecado es esclavo» y la realidad le da la razón: ahí están las adicciones al dinero, al trabajo, a internet, a las drogas, a la estética... Ayúdanos, Señor, a reconocer que la verdad está fuera de nosotros y que solo ella (solo tú) nos hace libres.
