Oración de la comunidad de Taizé

El delegado de Medios de Comunicación Social, el sacerdote Rafael Pérez Pallarés, invita a profundizar en el evangelio de hoy, 16 de septiembre (Lc 7, 1-10).

La fe es don de Dios. Y se expresa en gestos y actitudes. Como es el caso del centurión que tenía un hijo enfermo. No era hebreo, estaba a las órdenes de Roma, de quien tenía pisoteada la provincia romana donde vivían Jesús y el centurión. Da igual.  La fe y la acción de Dios rompen fronteras y esquemas. Una fe que es necesario cultivar. No podemos funcionar a golpe de creencias. Rescata largo tiempo y ancho espacio para orar. Es posible. Tenemos tiempo para lo que queremos. Que nada ni nadie irrumpa e interrumpa con banales urgencias tu encuentro personal o comunitario con el Dios de la vida. Ponte hora y espacio. Y, en presencia de Dios, cuéntale que lo quieres, que lo amas. Que lo quieres conocer más y mejor.

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