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El delegado de Medios de Comunicación Social, el sacerdote Rafael Pérez Pallarés, invita a profundizar en el evangelio de hoy, 20 de junio (Mt 6, 7-15).

La oración que brota del corazón es escuchada por el Señor. La oración que es saboreada en el corazón es escuchada por el Señor. Nuestros legítimos deseos son escuchados por Dios. Él no permanece indiferente a nuestra necesidad. Está y camina con nosotros en medio de las dificultades que la vida ofrece. Que salpican la existencia. La oración sincera nos une al Señor. La oración auténtica consolida en la dirección adecuada de una sana espiritualidad.  La oración perseverante permite vivir como cristianos, como gentes que viven el cielo en la tierra. Una oración que nos acerca al corazón de Dios. Al corazón misericordioso del Dios de la vida y de la historia particular de cada uno que con frecuencia necesita ser curada por el médico de las almas.

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