Foto de Anna Shvets
El delegado de Medios de Comunicación Social, el sacerdote Rafael Pérez Pallarés, invita a profundizar en el evangelio de hoy, 24 de abril, (Jn 12, 44-50).
Cristo no ha venido a juzgar al mundo. Sino a salvarlo. El criterio de juicio es el amor. La salvación de Dios que es un don es un regalo que experimentamos a diario cuando amamos a Dios con todo el corazón, con todas las fuerzas, con toda el alma. Dios desea que tengamos vida eterna. Una vida que esté fundada en el amor. El amor es decisivo para vivir una vida plena. En santidad. El amor libera. El amor plenifica. El amor acerca a Dios. Nos hace saborear la salvación de Dios. El proyecto que tiene para nosotros. Ahora bien, también conviene recordar que es una cuestión de tomar partido. De aceptar o rechazar la Palabra encarnada.

