Cuando la procesión del Corpus es continuación de la Misa, el Obispo, si no lleva la custodia, o ésta va en una carroza, va revestido con las vestiduras litúrgicas y va delante del Santísimo. Así lo indica el Ceremonial de Obispos en su número 391: “Si el Obispo no puede llevar el Santísimo Sacramento, siga la procesión revestido y con la cabeza descubierta, llevando el báculo, pero sin bendecir. Va inmediatamente antes del sacerdote que lleva el Santísimo Sacramento”.
