Que:
1. Sean cristianos y se sientan llamados a un compromiso de servicio gratuito a los hermanos, enviados por la Iglesia a Pastoral Penitenciaria.
2. Tengan capacidad para trabajar en grupo.
3. Vivan su fe cotidiana insertados en una comunidad parroquial, religiosa o movimiento apostólico, y se saben enviados por ella a esta misión.
4. Tengan una buena salud física y mental, ya que entran a formar parte de un voluntariado de máximo riesgo.
5. Tengan entre 21 y 63 años.
6. Sean personas con responsabilidad y constancia en el compromiso adquirido para asegurar la eficacia y la continuidad del trabajo comenzado.
7. Cumplan las normas de comportamiento y actuación que cada Centro Penitenciario nos solicita para trabajar dentro.
8. Tengan capacidad de escucha y diálogo, discreción, respeto y prudencia.
9. Tengan espíritu de servicio, creatividad, entusiasmo, ilusión y optimismo. Madurez, equilibrio y aceptación de los propios límites. Firme convencimiento de la capacidad que tiene la persona para cambiar y disposición constante para disculpar y perdonar.
10. Tengan la voluntad para evangelizar y ser evangelizados.
