- Haz las compras de Navidad con el estómago lleno: mejor es reponer que desperdiciar.
- Trata de hacer felices a tus comensales. Ten en cuenta sus preferencias a la hora de preparar el menú.
- Guíate por las tres B (bueno, bonito y barato): dejamos atrás eso de “con langostinos, pavo y turrón, como manda la tradición”.
- Compra con antelación la carne y el pescado y congélalo. Así podrás tener buena calidad a buen precio.
- Decántate por productos no navideños, que no son tan caros en estas fechas, y prepáralos de forma diferente.
- El pescado de piscifactoríaes muy rico y más económico.
- Calcula las cantidades de comida, no seas soñador sino realista. El cubo de basura debe ser el único que pase hambre en Navidad.
- Cocina pensando en reciclar la comida. Las sobras pueden servir para la comida de los días posteriores.
- Prepara la comida con antelación y así todos disfrutaréis de la mesa.
- Propuestas de menú
