Hay historias, personas, sueños y logros impresionantes en las entrañas de la Semana Santa de Málaga. David Teide ha llevado al cine la historia del Cristo de Viñeros tal y como la imaginó el sacerdote Andrés Llordén. El cortometraje de 12 minutos de duración se proyectará el 29 de octubre en la Casa de Hermandad de la Cena.

David, ¿cómo surge la idea de hacer un corto con el trasfondo de la Semana  Santa, y más concretamente con Viñeros?

La idea surge tras llegar una circular a Instituto de Formación y Estudios Sociales (IFES), donde realicé el curso de operador de cámara. Mi profesor, José Antonio Berrocal, nos informó de su contenido.  Esta  circular contenía las bases para participar en el Festival de Cortometrajes de Los Baños del Carmen.  El arte cofrade malagueño siempre me ha gustado y considero que hay carencias en las formas de hacerlo llegar al público. Por lo que comencé ha editar una serie de vídeos documentales.  La idea era contar en pocos minutos lo fundamental de la historia de cada hermandad de pasión  junto con una pequeña ficha técnica de las imágenes titulares de cada hermandad, añadiendo al final de cada bloque algo de emoción.  Estos empecé a montarlos con fotografías prestadas por amigos fotógrafos.   Sé que existe una serie de leyendas, historias y cuentos entre ellas la de Zamarrilla, Sangre, Cabrillas y en especial la que más me gusta de todas es Viñeros. Y gracias a esa forma tan buena de enseñar que tiene José Antonio Berrocal, se me ocurrió que podía ser una buena idea hacer un corto sobre la leyenda de Viñeros.

 ¿Cómo pusiste en marcha la idea?

En principio escribí el guión literario siguiendo la leyenda según la cuenta el padre Llordén es su mítico libro sobre la Historia de la Semana Santa de Málaga. Aunque es una leyenda y hay varias versiones,  esto me permitió ser más creativo y original.   De hecho, en mi versión, el Cristo de Viñeros habla.  De todas formas, antes de presentar el guión, acudí a algunos amigos de la Hermandad Sacramental de Viñeros, compañeros que no dudaron en colaborar en mi proyecto. Te puedo decir como anécdota que en el Facebook también puse un mensaje buscando actores interesados en poder colaborar en mi proyecto.   El problema era que sólo disponíamos del vestuario de los arcabuceros que son los que salen cada Jueves Santo en la procesión de Viñeros. Es en ese momento cuando pido colaboración a la asociación “Mi propio sentir”, los cuales se comprometieron en echarme una mano para buscar el vestuario que faltaba.  La Hermandad de la Estrella y Dulce Nombre nos prestaron las túnicas que sirvieron de vestuario para distintos personajes. Una vez que tenía todo esto preparado a falta de algunos detalles, es cuando presento la idea a José Antonio Berrocal que aprueba el proyecto de rodar el cortometraje con el magnífico material técnico del IFES. A raíz de ahí perfilo el guión técnico y el plan de rodaje.

¿Cómo fue el rodaje y que dificultades tuviste?

El rodaje se convirtió en una auténtica clase práctica de todo lo que en el curso los compañeros habíamos aprendido.  Fueron dos semanas, en las que el rodaje se desarrollaba entre las 15:00 y las 21:00  horas.  Las dificultades fueron las típicas de un rodaje que pudimos solventar gracias al equipo. En principio focos que se fundían, instalaciones que saltaban debido a la potencia de dichos equipos.  Aunque lo que fue realmente problemático fue conseguir evitar, en cierto modo, algunos elementos propios de nuestro siglo, para que no salieran y así poder conseguir una cierta credibilidad: enchufes, luces, cables o los propios ventiladores de la iglesia.   Otro problema fue la presencia en los alrededores de la Iglesia conventual de las Catalinas, de gente que se sentaba en el escalón de la iglesia. Y allí discutían de forma exacervada y se colaban en los audios.  Anécdotas, tenemos muchísimas.  Pero en definitiva todo el rodaje se desarrollo con toda normalidad. En el equipo técnico cada uno sabía cual era su función.

Los actores que aparecen en el corto, no son profesionales, ¿cómo valoras su trabajo?

Muy positivo, de hecho son los que realmente hacen creíble un film. Me ha sorprendido bastante su entrega en la medida de sus posibilidades  y el resultado obtenido.   Ellos han interpretado un guión literario y sus gestos junto con sus ganas de trabajar y de encontrarse a gusto en el proyecto han provocado el resultado final.  Hay que decir que sí hay un profesional.  Es Samuel López. El da vida al Arcabucero protagonista de la leyenda y la verdad que ha hecho un gran trabajo.

¿Qué hay de cierto en esa leyenda que se ha plasmado en el corto?

 No lo sé exactamente. La verdad que no deja de ser una maravillosa leyenda que cada uno lo cuenta de una manera, que los eruditos señalan a la más creíble la contada a la del padre Llordén. Aunque con algunos cambios y añadiendo algo de nuestra cocina.

¿Piensas presentarlo a algún certamen?

 Sí,  de hecho vamos a Arcoan el próximo día 13 de noviembre, vamos a estar en el primer certamen de IFES en corto que se celebrará el 23 de noviembre. También en la semana cultural de Archidona, y en el Medinafilmfestival. En Munarco si por fin se celebra este año y por supuesto haber si podemos entrar en el Festival de Málaga, allí estaremos.

¿Qué aporta a la fe la historia que has contado?

Si consigo que alguien sea capaz de emocionarse viendo a Jesús pues para mí la aportación está cubierta.