El domingo 18 de octubre celebramos la Jornada Mundial de las Misiones y lo vamos a hacer con el testimonio de la hermana Amalia García Mendoza, Misionera de Nuestra Señora de África (hermanas blancas).

Lleva 40 años en la República Democrática del Congo, donde se habla swahili. Un problema de salud la trajo a Málaga hace poco más de un año. Ahora se encarga de la animación misionera en la diócesis y trabaja en proyectos de acogida a inmigrantes y de desarrollo de Cáritas.

El lema de la campaña para este año es “La Palabra, luz para los pueblos”, y nos recuerda el valor de los misioneros como ministros de la Palabra que ilumina a todos los pueblos. Sin la Palabra, el misionero pierde su razón de ser.

“Las palabras me faltan para decir todo lo que he recibido de este pueblo noble, cariñoso y acogedor. Nunca me sentí extranjera en el Congo”, asegura Amalia García cuando se le pregunta por su experiencia en este país africano.

– El lema del DOMUND este año es “la Palabra, luz para los pueblos”, ¿cómo ha lleva - do usted la Palabra de Dios a la misión?

– He tenido la suerte de trabajar en contacto directo con el pueblo: cursos de religión en colegios e institutos, formación de catequistas, cursos de Biblia, catequesis de adultos, preparación para recibir los sacramentos, etc. Estoy convencida de que el mensaje que queremos transmitir pasa por la acogida de la persona, el cariño y acercamiento a ella. Los problemas pueden ser inmensos, pero cuando la persona se siente amada y valorada, la mitad de sus problemas desaparecen. En el mundo hay mil millones de personas que pasan hambre. El continente africano se desangra porque los países ricos y las grandes potencias prefieren el oro, los diamantes, el coltán (necesario para fabricar móviles y ordenadores) y otras riquezas al valor de las vidas humanas.

La lucha por la dignidad de la persona hecha a imagen de Dios tiene que encarnarse en los que anunciamos la Palabra.

– ¿Cómo se usa la Palabra de Dios en la misión donde has vivido, qué manejo tienen de la Palabra?

– El Congo es cinco veces España en extensión, con una población de 60 millones de habitantes repartidos en cinco grupos principales y más de 400 tribus. Cada tribu tiene su lengua. La Biblia está traducida a todas las lenguas del Congo, sobre todo, a las principales: kiswahili, lingala, kikongo y kiluba. En el Congo hay una Iglesia muy viva. Las comunidades cristianas están en continuo contacto con la Palabra de Dios. Se insiste en que haya una Biblia en cada familia, y muchos cristianos la leen cada día. Es más, es el primer libro al que acuden. Las celebraciones eucarísticas son muy solemnes y festivas. Una curiosidad, las misas dominicales duran más de tres horas y nadie se cansa o mira el reloj, ¿por qué será?

Entrevista en el programa Iglesia en Málaga

Amalia nos ha concedido esta entrevista para el programa "Iglesia en Málaga" que se emite el domingo 18 de octubre, a las 9,45 de la mañana, en COPE Málaga.