La historia de los salesianos en nuestra diócesis es más que centenaria. La primera comunidad se establece en la capital malagueña en 1883.
Eran años difíciles, de gran convulsión social y regresión económica, y los salesianos entran haciéndose cargo del “Asilo de San Bartolomé”, institución fundada en 1871 por don Eduardo Domínguez Ávila. Pronto lo convertirán en el Colegio Salesiano de San Bartolomé, imprimiéndole su propio estilo educativo y pedagógico.
En diciembre de 1894 se establecen también en la Cruz Verde, entre calle Frailes, los Negros y Carrión, donde abren el Oratorio de San Enrique para atender a los niños mendigos de Málaga y enseñarles un oficio. Desde entonces, a excepción del intervalo de la Guerra Civil, no han dejado de trabajar hasta el día de hoy por la juventud malagueña. Y siempre lo han hecho acompañados de María Auxiliadora.
En la actualidad, nuestra diócesis goza de la presencia de tres comunidades de salesianos, en Ronda, Antequera y Málaga, y una de salesianas, en Marbella. Su principal carisma es una absoluta predilección por los jóvenes. No en vano, su fundador, Don Bosco, no comprendía la obra de Jesús de Nazaret sin contar con los jóvenes, recuperándolos para ser semilla de bienaventuranzas. Para seguir llevando a cabo esa misión, los salesianos animan todo un amplio movimiento de personas. Pedro Ruz, director del colegio de San Bartolomé y miembro de la orden, nos enumera a todos aquellos que forman también la familia salesiana en Málaga: salesianos cooperadores, antiguos alumnos, devotos de María Auxiliadora, Hogares Don Bosco, comunidad educativa del colegio, cofradía salesiana...
Mirando a su labor en nuestra diócesis, Ruz comienza por Ronda. “El santuario de María Auxiliadora irradia salesianidad por toda la comarca serrana y más allá, y la Casa ‘Don Bosco’de calle Tenorio, donde residen cuatro hermanos, atiende a un buen número de comunidades religiosas en la ciudad del Tajo. En Antequera, los salesianos mantienen un colegio y una escuela-hogar, el Cortijo de Aguirre, donde se trabaja inestimablemente a favor de la población infatil y juvenil. En Málaga, por supuesto, tenemos el viejo y siempre renovado colegio de San Bartolomé, que abarca desde la educación infantil hasta ciclos superiores de formación profesional.
El centro cuenta con una familia salesiana y un movimiento juvenil salesiano amplios, que irradia desde su Santuario de María Auxiliadora el amor a la Madre y Maestra de San Juan Bosco. La comunidad actual es de seis hermanos”.
En Marbella, las hermanas salesianas han sabido trasmitir de generación en generación el amor a Dios y a la Virgen según el espíritu salesiano femenino. También ha habido salesianos y salesianas en Torremolinos, en la Casa de la Misericordia.
Este año, en diciembre, la congregación cumplirá 150 años de existencia. Los objetivos que se han propuesto en Málaga son cuatro: el primero, renovar el compromiso en favor de los jóvenes, especialmente aquellos con dificultad; el segundo, reforzar los lazos de comunión en la familia salesiana; el tercero, dar a conocer su realidad a la sociedad malagueña; y el cuarto, suscitar vocaciones comprometidas de laicos, religiosos y sacerdotes. El 14 de mayo Don Bosco visita Málaga en la persona del Rector Mayor de los Salesianos, D. Pascual Chaves Villanueva. Éste participará en la inauguración del monumento de san Juan Bosco, a las 10’30 horas, en la Plaza de Olletas.
