En la cumbre sobre Seguridad Alimentaria celebrada en Roma en junio del año pasado, el Papa hizo sonar su voz ante los jefes de estado y gobierno de los países asistentes.
A través del cardenal Bertone, secretario de Estado, Benedicto XVI dijo que “el hambre y la malnutrición son inaceptables en un mundo que, en realidad, dispone de niveles de producción, de recursos y de conocimientos suficientes para poner fin a este drama y a sus consecuencias”.
El Papa, señaló que el gran desafío de hoy es “globalizar, no sólo los intereses económicos o comerciales, sino también las expectativas de solidaridad, respetando y valorando la aportación de cada miembro de la sociedad”.
El Santo Padre ha invitado en numerosas ocasiones a los políticos a colaborar “de manera cada vez más transparente con las organizaciones de la sociedad civil comprometidas en colmar la gran distancia entre riqueza y pobreza”. Manos Unidas es una de esas organizaciones y este domingo celebra su campaña.
Manos Unidas cumple este año su cincuentenario, y lo hace con la satisfacción de aportar, cada año, su granito de arena a la lucha contra el hambre. Este año, la campaña lleva por lema “Combatir el hambre, un proyecto de todos”, y aunque es cierto que muchos han expresado su interés por este drama humano, son pocos los esfuerzos que, a nivel global, se desarrollan para acabar con esta injusticia que sufren 923 millones de personas, según el último informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).
En Málaga, el trabajo diario de esta ONG católica para el desarrollo está a cargo de 40 voluntarios, que ponen su tiempo y dinero al servicio de los más necesitados. Ellos gestionan los ingresos que consiguen recaudar, que en 2007 superaron el mi llón de euros (1.100.425 euros), y tratan de sensibilizar a la población de que todos somos responsables del hambre en el mundo.
Mucho están consiguiendo, puesto que ya son 2.800 los socios que colaboran asiduamente con Manos Unidas en nuestra diócesis. Además, en la tarea de concienciación, se reparten actualmente 1.200 paquetes de material educativo (libros, carpetas escolares, DVDs, etc.) destinados a los centros de enseñanza, donde también se imparten unas 150 conferencias al año y llevan el testimonio de misioneros y misioneras de todo el mundo. En la actualidad, Manos Unidas se ha comprometido a ser punta de lanza en la defensa de los objetivos del milenio, que aún están por cumplir, y que los gobiernos firmaron en el año 2000 con el propósito de tener resultados reales en 2015.
¡Declaremos la guerra al hambre! fue el grito esperanzado de la primera campaña de Manos Unidas, aún hoy en plena vigencia.
Entrevista
Mª Dolores Hernández y Marta Velasco, componentes de la delegación de Málaga de Manos Unidas son entrevistadas por Vanessa Olmedo.
