Durante el presente curso, padres y alumnos dejaron claro qué tipo de educación quieren para sus hijos: el 75,08% del total de los alumnos matriculados en educación infantil, primaria, secundaria y bachillerato, cursa la asignatura de religión católica.
Según los datos ofrecidos por la comisión de Enseñanza y Catequesis de la Conferencia Episcopal, en los cursos implantados este año, según la LOE, además de las distintas religiones, los alumnos pueden escoger el “Hecho Religioso no confesional” o “Atención educativa”, sin contenido ni evaluación alguna; es decir, la justificación para que los alumnos tengan repaso, estudio, recreo e incluso nada. “Ésta es la razón que más explica y prueba las diferencias marcadas entre la enseñanza religiosa católica en Educación Infantil- Primaria y la enseñanza religiosa católica en Secundaria y Bachillerato”, según esta comisión.
Algunos datos:
- La asignatura de religión católica sigue siendo solicitada mayoritariamente por padres y alumnos. Según los datos, el 75,08% de los alumnos matriculados escogieron esta asignatura.
- La cifra de alumnos que eligen la religión católica ha disminuido con respecto al año pasado. Ha aumentado la oferta de otras opciones: religión musulmana, judía y evangélica.
- Es el primer año que el número de alumnos de bachillerato inscritos en la asignatura de Religión es menor que el de no inscritos. La causa está en las malas condiciones en que hay que impartir esta asignatura.
- La ambigüedad de la ley de educación con respecto a la “atención educativa” hace que, en muchos centros, no en todos, la asignatura de Religión no se imparta en unas condiciones aceptables. Por ejemplo: Se puede estar en clase de Religión, o jugando al fútbol; o la asignatura hay que impartirla a última hora, de 2 a 3 de la tarde, cuando los alumnos que no cursan religión, se marchan a casa a almorzar.
