Mons. Dorado reconoce que en los años que ha estado al frente de la diócesis ha podido observar la entrega, capacidad de sacrificio y constancia del cofrade.
Mons. Dorado Soto, en su última carta publicada en el semanario Diócesis titulada La Iglesia os necesita para proclamar el Evangelio, afirma que “las agrupaciones de Hermandades y Cofradías están llamadas a ser un elemento dinamizador del catolicismo popular, en cuanto aúnan criterios y voluntades de esta expresión de fe tan arraigada entre nosotros y tan compleja.”
En este sentido pide que pongan “ese mismo celo” en la actualización de la fe y celebraciones litúrgicas. El prelado de malacitano confiesa que la comunidad cristiana en el siglo XXI cuenta con los cofrades “para mantener viva la antorcha del Evangelio.”
