El pasado mes de noviembre, se iniciaba un año más en Málaga la Competición Escolar organizada por la Federación Española de Religiosos de Enseñanza –FERE–, por los Titulares de Centros Católicos –CECA– y por la Confederación de Centros Educación y Gestión (EyG) de Málaga. Este curso 2007-2008, además, llega su décima edición.

Acogerá a unos 3.200 niños y niñas provenientes de treinta centros escolares distintos de la provincia de Málaga – públicos, privados, y privados concertados– .

Con esta competición, sus organizadores pretenden potenciar el deporte en los centros escolares y relacionarse con los que tienen un ideario católico. Asimismo, se presenta como alternativa a otro tipo de ligas más competitivas.

Las ligas que se jugarán a lo largo de estos seis meses son las de fútbol sala, baloncesto y voleibol, con sus categorías respectivas: pre-benjamín, benjamín, alevín, infantil, cadete y juvenil. Se formarán así alrededor de 200 equipos, entre femeninos y masculinos, y se jugarán una media de 100 partidos por semana. Está previsto que la X Competición Escolar finalice el próximo 16 de mayo de 2008. Hasta entonces, la emoción está servida.

En los tiempos que corren, es difícil enseñarles a nuestros hijos valores morales y cristianos que, a menudo, no abundan en la sociedad actual. Valores como la participación, la amistad, el compartir, el juego limpio, la colaboración, el respeto al otro, el espíritu de superación o la familiaridad, son algunos de los que, a menudo, se pierden en el océano de la prisa, la materialidad y la insensiblidad en que nos encontramos inmersos.

Precisamente la potenciación de estos valores, indispensables para cualquier persona, es el objetivo primordial de la X Competición Escolar promovida por FERE, CECA y EyG. “Queremos presentar, a través del deporte y del ocio, una forma sana de relación con los demás. Intentar que, tanto los niños participantes como los padres de éstos, los entrenadores, los árbitros y los organizadores, seamos conscientes de que formamos una gran familia unida por el mensaje de Jesús hecho vida”, afirma Juan Antonio Sepúlveda Muñoz, delegado provincial de FERECECA y presidente de EyG de Málaga.

La X Competición Escolar, es una de las tres ligas que se juegan en nuestra ciudad cada año. Las otras dos son la Liga Municipal, promovida por el Ayuntamiento de Málaga; y la Liga Federada, organizada por la Federac ión Malagueña. Cuando le preguntamos a Juan Antonio Sepúlveda por las características que hacen diferente esta liga deportiva, que agrupa la Competición Escolar, del resto de ligas, nos responde que “la Competición organizada por FERE-CECA y EyG no se centra en la rivalidad, sino en el disfrute del deporte y la amistad. No se centra en la reglamentación como exigencia, sino en la práctica como virtud.

Por ejemplo, las medidas de los campos, no son obstáculo para participar, flexibilizando la normativa, por tanto, en favor del juego en sí”, explica el presidente de EyG de Málaga. Es decir, “se potencia más el trabajo del equipo como grupo de amigos que se divierte con la práctica de un deporte, que la rivalidad y la disputa por un determinado premio”.

Y es que a veces que se nos olvida que, como se suele decir, lo importante no es ganar, sino participar. Este “saber participar” es lo que se refleja en cada partido, recalca el delegado provincial de FERE-CECA: “todos los niños juegan sin distinción de calidad o competitividad. Disfrutan jugando. Lo primordial no es competir por competir, sino participar. Unirse como hermanos con un mismo fin lúdico: practicar deporte a la vez que se divierten y hacen nuevos amigos”.

Tampoco podemos obviar el derecho a la igualdad, tan necesaria en todos los ámbitos de la vida. Y en la X Competición Escolar, la igualdad es un valor que se lleva por bandera. De hecho, cuenta con la única liga de fútbol sala femenino de Málaga.Y no sólo eso, también se puede percibir en los lugares de los encuentros, en las reglas de juego y en las exigencias de las buenas prácticas.

Cuando 3.200 familias de Málaga coinciden en participar en esta X Competición Escolar seguro que es porque algo bueno aporta. Pero, ¿qué es eso que l os cr istianos buscamos para nosotros y para nuestros hijos y que, a veces, es difícil hallar? Para Juan Antonio Sepúlveda, la clave está en que esta competición “ofrece una alternativa desde un espíritu deportivo diferente, basado en la potenciación de la amistad por encima de la competitividad.

Lo atractivo de estos encuentros deportivos –continúa– es que se desarrolla una práctica lúdica en favor de actitudes familiares y cercanas entre todos los participantes y una educación basada en el descubrimiento, a través de todas las actividades que desarrollan la personalidad de Jesús, quien se presenta a los niños como un amigo, para que todos puedan hacer vida de sus enseñanzas.

Y qué mejor enseñanza que la de poner en práctica el valor cristiano fundamental: el del amor a los demás”, concluye el presidende de EyG de Málaga.