La diócesis de Málaga presenta una rica y variada oferta de catequesis para todos los cristianos.
Aparte de las catequesis infantiles y de la que se da a los padres de los niños que se preparan para recibir la primera comunión, desde hace var ios años existe en nuestra diócesis un buen material para catequesis de adultos.
Últimamente se está ofreciendo un material más profundo y asequible para todos los miembros de nuestras comunidades que desean actualizar su fe en la línea que marca el Proyecto Pastoral Diocesano.
La catequesis implica un conocimiento actualizado de los fundamentos y de las verdades de la fe que confesamos; un progreso profundo y cálido en nuestras relaciones con Dios; una inserción activa y alegre en la comunidad en la que vivimos nuestra fe; un progreso personalizado en los valores evangélicos; y un compromiso concreto en la misión evangelizadora de la Iglesia.
Si la catequesis no nos lleva a incrementar nuestro trato con Dios, nuestro deseo de ser santos y nuestro compromiso evangélico con el entorno, es señal clara de que no ha logrado sus objetivos. Porque la catequesis tiene que llegar a nuestra inteligencia y a nuestro corazón, acrecentar el conocimiento de la fe y remodelar nuestros sentimientos y actitudes.
Las parroquias del siglo XXI tienen que distinguirse por su abundante oferta de una fe actualizada y profunda, de la iniciación en la oración, de la celebración alegre de la Eucaristía y del servicio a los pobres. Sería una tragedia que se limitaran a la oferta de servicios religiosos y de catequesis infantiles, desligados del momento cultural en el que vivimos. Los sacerdotes tenemos que implicarnos más en la presencia, en la escucha, en la presentación actualizada de la fe y en la creatividad pastoral.
O sea, que la catequesis actualizada y testimonial es el gran desafío de nuestro tiempo para los católicos.
