Gloria Uribe y Daniel Cerván, dos miembros de la delegación de Ecumenismo y Relaciones Interconfesionales, han participado en la III Asamblea Ecuménica Europea, que tuvo lugar la primera semana de septiembre en la ciudad de Sibiu, en Rumanía, Capital Cultural Europea en 2007.
Según nos cuentan, esta asamblea es la culminación de un proceso preparatorio que comenzó en Roma un año atrás y que tiene como objetivo dar un impulso decidido y renovado a la tarea ecuménica en todas las Iglesias cristianas de Europa.
Gloria y Daniel describen la reunión con las siguientes palabras: “a lo largo de 5 días, cristianos de todas las confesiones, unidos bajo el lema La luz de Cristo ilumina todo, hemos dado gracias a Dios por el camino realizado y las metas alcanzadas y hemos experimentado, una vez más, el dolor de la división que aún nos separa. La distribución de los días de la asamblea ha sido: oración común, sesión plenaria por la mañana (con ponencias de personalidades como el Patriarca Ecuménico de Constantinopla, el cardenal Walter Kasper, el Pastor Huber de la Iglesia Evangélica Alemana...) y trabajo en foros por las tardes. Distintos foros han centrado la atención de los delegados: migraciones, justicia, unidad, religiones, paz, creación...
También fue importante la asistencia del presidente del Consejo de Europa, Durao Bar roso, el cual reconoció la importante contribución que las iglesias cristianas hacen a la construcción en valores de una Europa unida”.
Según sus palabras, los tres pilares de la asamblea han sido la reflexión, la vida compartida y la oración en común, con el objetivo de acercarse un poco más a la unidad de la única Iglesia de Jesucristo.
