Afirma que la educación en la fe de los cristianos constituye hoy el cometido más urgente de la Iglesia y que se ha pasado a una cultura del silencio respecto a Dios.

Monseñor Antonio Dorado Soto, Obispo de Málaga, en su última carta titulada Dichosos lo que escuchan la Palabra de Dios y la cumplen, afirma que “la educación y el fortalecimiento de la fe de los cristianos constituyen hoy el cometido más urgente de la Iglesia.”

Considera que esto se da por dos motivos: “El primero porque la fe no se puede dar por supuesta, como en las décadas pasadas, ni siquiera entre los católicos practicantes”, y porque “hoy la no fe está socialmente protegida como un valor importante, (…) hemos pasado de una cultura creyente a la cultura del silencio respecto a Dios; y de un mundo cristiano a un mundo pagano, sin ninguna referencia a Dios.”