Un nuevo año que estará marcado por la revisión que toda la Iglesia de Málaga está llevando a cabo.

365 días para mirar adelante con esperanza

¡Feliz 2006! En breve entramos en un nuevo año civil, porque el litúrgico comienza con el primer domingo de Adviento, que este año se celebró el 27 de noviembre, y, desde entonces, en las misas del domingo, seguimos el evangelio según San Marcos.

No se trata de romper con lo anterior, sino de quedarse con lo bueno y mirar siempre adelante con esperanza. No hacemos borrón y cuenta nueva, sino que llevamos a cabo un trabajo de continuidad.

D. Alfonso Fernández-Casamayor, Vicario General de la Diócesis desde el 20 de septiembre de 2005, nos cuenta en la siguiente entrevista cuáles son los retos que se presentan a la Iglesia de Málaga para este año, y algunas de las citas diocesanas a las que estamos todos convocados para los próximo meses.

Y, mientras el año nuevo llega, seguimos preparándonos para celebrar con toda la Iglesia de España el V Encuentro de las Familias, el próximo mes de julio.

Retos que se le plantea a la Iglesia

Según D. Alfonso, la sociedad actual le plantea a la Iglesia una necesidad: QUE SEA QUIEN ELLA ES, un conjunto de comunidades cristianas y grupos que viven el Evangelio y lo anuncian con sencillez. Esto se concreta en tres retos a los que nos enfrentamos:

- Frente a la dictadura del relativismo: se nos invita a renunciar a la verdad, y la Iglesia está llamada a proclamar con libertad su amor a la verdad, a buscar la verdad y a servir a la verdad. En este sentido, es muy clarificador el mensaje del Papa Benedicto XVI cuando afirma que “Jesús se presentó como la Verdad en persona y, hablando en una visión al vidente del Apocalipsis, manifestó un rechazo total a todo el que ame y practique la mentira. Él es quien revela la plena verdad del hombre y de la historia.

Con la fuerza de su gracia, es posible estar en la verdad y vivir de la verdad, porque sólo Él es absolutamente sincero y fiel. Jesús es la verdad que nos da la paz”.

- Frente a la dictadura de la tolerancia: en nombre de la tolerancia, se pretende que renunciemos a lo que somos, parece que ser tolerante es no ser cristianos. En cambio, tolerancia es respetar a los demás y proclamar nuestro modo de ver y de ser, sin rebajas.

- Frente a la dictadura del progresismo: al parecer, estar al día es defender posiciones que son inaceptables. La Iglesia ama el progreso y trata de vivir lo humano y lo cristiano de ese progreso en plenitud y en diálogo con todos.