Todas las familias malagueñas están convocadas a participar el próximo viernes 30, a las 8 de la tarde, en una Eucaristía en la Catedral con motivo del Día de la Sagrada Familia.

Una fiesta con pastorales y Belén viviente

“Os deseo una alegre celebración de la Navidad”. Éste es el sugerente título con el que nuestro Obispo ha titulado su felicitación navideña a todos los fieles. En dicho texto, D. Antonio señalaba que, “en lugar de quejarnos y dejarnos arrastrar, los cristianos tenemos que aprovechar todo lo bueno que tiene el sentido de la fiesta y de la familia, mientras hundimos las raíces en el misterio profundo del nacimiento del Señor".

Desde esta perspectiva de celebración alegre de la Navidad, todas las familias malagueñas están convocadas a participar el próximo viernes 30, a las 8 de la tarde, en la Catedral, en una gran fiesta con motivo del Día de la Sagrada Familia. La Eucaristía, que presidirá el Sr. Obispo, está siendo preparada meticulosamente por los miembros del Secretariado de Pastoral Familiar. Habrá diversas actividades previas y posteriores y la liturgia irá encaminada a que todos los miembros de la familia se sientan como en casa. Los niños, por ejemplo, tendrán un lugar privilegiado, para que no pierdan detalle de la celebración.

La celebración del Día de la Sagrada Familia, que se llevará a cabo el viernes 30 en la Catedral, quiere ser el punto de arranque de una serie de actividades encaminadas a preparar el V Encuentro Mundial de las Familias con el Santo Padre, que se desarrollará en el mes de julio de 2006 en Valencia. Como explica la catequesis elaborada por el Secretariado Diocesano de Pastoral Familiar que acompaña hoy a este ejemplar de “DIÓCESIS”, todos tenemos una cita en este gran encuentro mundial, que se celebra bajo el lema: “La transmisión de la fe en la familia”.

Porque, como dice dicha catequesis, “La familia, con la gracia de los Sacramentos, es depositaria de una rica herencia: la fe. Es el mayor regalo que Dios nos hace, y la ‘mejor parte’ que los padres pueden dejar a todos los hijos. La fe es una herencia que se acrecienta cuando se reparte”.

Y este es precisamente uno de los objetivos de esa gran celebración de las familias malagueñas, una ayuda para la transmisión de la fe a los hijos. El sentido de pertenencia a una Iglesia diocesana reunida en torno a su Obispo, el tono alegre y festivo propio de la Navidad, la presencia colorista de pastorales y de un Belén viviente la posibilidad de que los niños puedan participar en la Misa desde la misma escalinata del presbiterio... Serán sencillos y claros signos que harán ver a los pequeños de la casa la importancia de la familia, de la Navidad, de la Eucaristía y de vivir la fe en la Iglesia.

Según Antonio Fernández, direc tor del Secretariado, y Manuel Montes, organizador desde hace años de esta f iesta en torno a la Sagrada Familia, “este encuentro servirá para preparar el gran encuentro que se celebrará en Valencia, y es importante que lo preparemos todo, aunque algunos no puedan asistir físicamente”. Pues este acontecimiento no se basa sólo en el interés que suscita, sin duda, la primera visita del Santo Padre Benedicto XVI a España, sino que trasciende hasta convertirse en una renovación de la llamada a todos nosotros a hacer de la familia una verdadera Iglesia doméstica, capaz de testimoniar el amor de Dios a un mundo que vive de espaldas a Él y que ignora que es en Él donde se encuentran la verdad y la vida.

Para los miembros del Secretariado, “La familia cristiana es un modelo para el mundo. Pero ser familia cristiana no significa sólo llevar a los niños a bautizar y a hacer la primera comunión. Significa compromiso y testimonio. La familia cristiana tiene que irradiar alegría que contagie a los que la rodean”.