La Navidad es la fiesta cristiana que más eco ha encontrado en la sociedad. En nuestras calles y plazas encontramos luces, música y símbolos que nos recuerdan que vamos a celebrar algo importante. La alegría es la clave de estas fechas y para estar alegres es necesario saber qué festejamos.

Navidad: Siglo XXI

El Adviento, las cuatro semanas de preparación que estamos concluyendo, tienen como objetivo precisamente eso: que nos hagamos conscientes de que “Navidad” no son las compras y las comilonas sino que el milagro del Niño Jesús, que nace para salvarnos, se repite cada año en nuestras vidas.

En el siguiente reportaje hemos querido acercarnos a distintos grupos cristianos que nos explican qué significa para ellos este tiempo y cómo la Navidad los hace hombres y mujeres nuevos.

Para conocer cómo viven las parroquias este tiempo de Adviento y Navidad, nos hemos acercado hasta la vicaría de Ronda y su serranía. En aquel rincón de la diócesis, las distintas comunidades se unen para preparar la venida del Niño Dios y celebrar juntos la alegría de su nacimiento.

Las parroquias de esta zona celebran cada año un retiro de Adviento. En esta ocasión, tuvo lugar el pasado día 3 de diciembre, en la Casa de las Hermanitas de los Pobres de Ronda ciudad. Estuvo dirigido por Javier Guerrero, delegado de Pastoral Vocacional y rector del Seminario Menor, y congregó a unas setenta personas. Por su parte, los sacerdotes de esta vicaría también han celebrado un retiro de Adviento para prepararse interiormente a través de la oración.

Dentro del arciprestazgo, el día 22 de diciembre las parroquias de los Valles del Guadiaro y del Genal celebrarán el Festival de Villancicos, que ya se ha convertido en una tradición. En este encuentro festivo, los distintos grupos parroquiales cantan villancicos y algunos van vestidos con trajes de pastores y acompañados por los instrumentos típicos de estas fechas.

La parroquia de Gaucín es la encargada de acoger este año el encuentro, que tiene mucha aceptación y del que nos destacan la participación de personas de otros países que, residentes en estos pueblos, incorporan sus propias canciones y se unen al canto del municipio que los acoge.

Por otro lado, en cada parroquia hay un momento para la celebración comunitaria de la penitencia. Es la ocasión de reconocer que estamos hechos de barro. También se montan los tradicionales nacimientos y se celebra la Misa del Gallo. Como muestra de la actividad que contagia a las comunidades de la zona, hemos querido destacar las parroquias de San Sebastián, en Cañete la Real, de San Antonio Abad, en Cuevas del Becerro y de la Atalaya. Su párroco, Miguel Ángel Criado, nos cuenta que allí la Navidad se caracteriza por la sencillez. Los más pequeños de cada parroquia se encargan, junto a los mayores, de preparar el “nacimiento”. En estos días, una explosión de alegría inunda los pueblos y niños y jóvenes se convierten en “Sembradores de Estrellas”. Con esta iniciativa, que parte de la delegación de Misiones, los pequeños se convierten en misioneros y dan a conocer la Buena Nueva cantando villancicos y repartiendo estrellitas que pegan en las solapas de los viandantes. La Misa del Gallo, en Cañete, Cuevas y la Atalaya también reúne a numerosas personas que comparten la alegría del Niño Dios nacido en Belén.