Lejos de ser ocasión para el desaliento o para malgastar energías en la crítica de lo que hacen los demás, la Navidad ha de ser un tiempo propicio para la contemplación, la conversión y la gratitud, porque el Señor en persona viene a buscarnos.

«Estad alegres». Carta de Navidad del Sr. Obispo

En su habitual carta de Navidad, D. Antonio Dorado nos anima a estar alegres, a evitar el desaliento, "..en lugar de quejarnos y dejarnos arrastrar, los cristianos tenemos que aprovechar todo lo bueno que tiene el sentido de la fiesta y de la familia, mientras hundimos las raíces en el misterio profundo del nacimiento del Señor".

Puede leer la Carta en el siguiente enlace.