“Ha llegado el momento de dar el salto de la buena voluntad a una mayor preparación de las personas encargadas de dar las catequesis prematrimoniales. Las respuestas que nos piden los jóvenes han de estar bien razonadas, de forma que seamos fieles a la hora de exponer lo que la Iglesia les ofrece”.

La preparación al matrimonio exige agentes bien formados

Así se expresa Ramón Acosta, uno de los miembros del Secretariado Diocesano de Pastoral Familiar, secretariado que se ha encargado de la elaboración de los nuevos materiales para la preparación al matrimonio y a la vida familiar.

Dichos materiales serán ofrecidos este año a los agentes de cursillos para que, durante el curso, se estudien y se modif iquen todos aquellos aspectos que se considere conveniente.

Una vez hechas las correcciones pertinentes, serán publicados.

Para Ramón Acosta, los nuevos materiales son “el resultado de una continua demanda de los agentes de esta pastoral, que deseaban contar con una guía de referencia para dar respuestas actuales a los problemas actuales con los que nos llegan los novios. No obstante, ya existía un material en este sentido, pero se trabajó poco. Esperemos que eso no ocurra ahora”.

“Desde el Secretariado –continúa– estamos convencidos de que lo menos importante son los materiales en sí, pues lo importante radica en las personas que han de manejarlos. Por ello, nos hemos venido reuniendo durante dos años los agentes de cursillos, hemos trabajado juntos, nos hemos formado, hemos intercambiado experiencias y ahora nos conocemos mejor. Lo demás va llegando por añadidura”. En su opinión, en un cursillo no puede faltar “el testimonio de un equipo de matrimonios y sacerdotes que les presenten la belleza de vivir el evangelio del matrimonio y la familia y de poder hacerlo en nombre de la comunidad, por estar integrados en la vida de la parroquia. Deben descubrir cómo se pueden unir los lugares donde la fe es vivida con mayor autenticidad: la comunidad familiar y la comunidad de comunidades (la parroquia). No pueden faltar esos testigos que los llenen de esperanza, pues el camino de la familia es posible, por mucho que a algunos les pese. Se acabaron los tiempos de los expertos, se abre la etapa de los ‘testigos de experiencias’".

Durante este curso se trabajará con el material, y se irá poniendo en común en los encuentros que tendrán lugar en la Casa Diocesana (5 de noviembre de 2005 y 4 de febrero de 2006). Al mismo tiempo, se han escogido algunas parroquias donde se llevarán a cabo de modo práctico.

El resultado de esta experiencia tendrá como fruto los materiales que se presentarán para el curso próximo en el Simposio del 29 de abril de 2006. Entonces se irán presentando por arciprestazgos y parroquias.

Para los responsables de su elaboración, estos materiales no son en absoluto obligatorios: “Son una guía de referencia, sobre todo para aquellas personas con mayor dificultad para elaborar temas o recopilar información al respecto. Lo único que se pide a los equipos es que superen unos mínimos.

Unos novios no pueden irse de un cursillo sin conocer lo que la Iglesia, como Madre, les ofrece para acompañarles en su futuro proyecto”.

Las ventajas de que haya unos materiales que coordinen la labor que se hace desde las diferentes parroquias son muchas. “De entrada, los novios no tienen por qué escoger una parroquia u otra por motivos que nada tienen que ver con su adecuada preparación.

Se evitará que en los cursillos se obvien temas fundamentales para poder construir una familia. Nos permitirá reunirnos periódicamente para intercambiar experiencias e ir enriqueciendo los mismos materiales. Permitirá también ofrecer actualizaciones y respuestas a los temas de actualidad desde la web del Secretariado, a la que se accede desde www.diocesismalaga.es” .