Como todos los años, en los días cercanos a la fiesta de Ntra. Sra. de la Merced, patrona del Mundo Penitenciario, se organizan multitud de actividades culturales, lúdicas, deportivas y religiosas, para intentar llevar un poco de alegría a los internos del centro penitenciario de Alhaurín de la Torre.

La Virgen de la Merced trae un soplo de libertad a los presos

Durante estos días, los presos abandonan su habitual rutina para gustar el soplo de libertad que les trae la fiesta de la patrona.

En el completo programa de actos que hemos conocido, resaltamos las diversas actividades en las que estará presente la Iglesia, a través de las más de 70 personas que integran el voluntariado católico de prisiones en Málaga. Destaca la Eucaristía, que presidirá el Sr. Obispo, el viernes 23, a las 10,30 de la mañana, en el salón de actos.

Con motivo de las celebraciones del Día de la Merced, patrona del mundo penitenciario, hemos querido acercarnos al trabajo que realiza la Iglesia en un ámbito tan difícil como es el de la cárcel.

La atención social y espiritual de las personas privadas de libertad ocupa gran parte del tiempo de los 70 voluntarios que componen el voluntariado católico de prisiones, pero su labor no se queda ahí y contempla otros aspectos, como el de la prevención.

En este ámbito, destacan las charlas que los propios internos, acompañados por miembros del voluntariado de prisiones, ofrecen a los alumnos de los institutos malagueños.

En estos encuentros, los presos cuentan su experiencia de vida y relatan los motivos que les llevaron a la cárcel. El principal motivo es el de la droga. Según José Antonio Fernández, director del Secretariado de Pastoral Penitenciaria, “el 75 por ciento de los delitos que llevan a la gente a la cárcel son causados directa o indirectamente por el problema de la droga. Se trata, por tanto, de hacerles ver a los jóvenes que la droga no es un juego y que caer en sus redes significa acabar, más tarde o más temprano, en la cárcel. El que tiene dinero tardará más en delinquir; pero el que no tiene, lo hará antes. Actualmente, hay 60 jóvenes en el módulo de menores del Centro Penitenciario y todos están allí por delitos de este tipo.

A lo largo del curso pasado, en coordinación con la Delegación de Educación, se visitaron un total de 58 institutos en Málaga capital y en los pueblos (20 en total). Alrededor de 10.000 chicos y chicas han podido escuchar estas charlas que normalmente se da a los alumnos que estudian Religión porque son los profesores de esta materia los que lo solicitan. Sin embargo son muchos los Centros de Enseñanza que consideran muy positivas estas charlas y piden que se den también a los chicos que no estudian Religión.

Para Fernández, “la experiencia de estas visitas es maravillosa. La droga es un problema que está atacando a nuestros jóvenes. El 80 por ciento de los jóvenes de entre 14 y 18 años ha probado alguna vez algún tipo de droga. El porro da paso a las pastillas de diseño, y está casi más generalizado que el tabaco.

Muchos jóvenes sufren, porque ven que lo que empezó como diversión se ha convertido en una adicción y no saben cómo salir. Muchos chicos con este problema deciden pedir ayuda tras escuchar las charlas. Nos satisface saber que, de los 50.000 jóvenes que han escuchado estas charlas desde que comenzamos a darlas, ninguno ha pisado la cárcel, a no ser para alguna de las visitas programadas que posteriormente los propios alumnos hacen al Centro Penitenciario para conocerlo de cerca y escuchar nuevas experiencias de presos.

Para el curso que comienza, ya hay 30 institutos que han pedido que se les impartan. Para solicitarlas, se puede llamar al propio José A. Fernández, al teléfono: 606 30 53 53.