Representantes del Vaticano y de la Comunión Anglicana presentarán este lunes 16, en Seattle (EE. UU.) «María: Gracia y Esperanza en Cristo», una declaración conjunta sobre el papel de la Virgen en la doctrina y la vida de la Iglesia. Es fruto del trabajo de la Comisión Internacional Anglicano-Católica (ARCIC).

Católicos y anglicanos

La noticia, difundida por la Comunión Anglicana, ha sido confirmada por el obispo Brian Farrell, L.C., secretario del Consejo Pontificio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos. Al comentar el documento, monseñor Farrell reconoce: «tenemos mucha esperanza, pues permite descubrir todas las cosas que tenemos en común sobre María, incluso con los reformadores anglicanos del siglo XVI y XVII, que eran vistos como antimarianos, pero que no lo eran».

«Además, el documento afronta la problemática de los dogmas católicos, señaló el representante vaticano.

Creemos que el documento va a ser interesante no sólo para el diálogo católico anglicano, sino también para el diálogo con todas las comunidades surgidas de la Reforma». En Seattle concluyó el pasado febrero la redacción de dicho documento, que recoge cinco años de diálogo teológico entre católicos y anglicanos que impulsa en el seno de la ARCIC el Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos y el Consejo Consultivo Anglicano.

Por su parte, según la Comunión Anglicana, «María: Gracia y Esperanza en Cristo» «representa la primera declaración importante acordada por un diálogo internacional formal entre dos comuniones cristianas mundiales respecto a este crucial aspecto de la fe y devoción cristiana». El texto no es una declaración de autoridad de la Iglesia Católica o de la Comunión Anglicana, sino que su publicación se ofrecerá al estudio y evaluación de las Iglesias.