Esta visita supone por una parte una cálida acogida de Juan Pablo II a todos los católicos malagueños y por otra testimonia la vivencia y el deseo de unidad por parte de los malagueños con el Papa.
“ . . .al comienzo del año 2005 debo realizar la visita ad limina a Roma, cuyo momento central lo constituye la veneración de los sepulcros de los apóstoles Pedro y Pablo y el encuentro con el sucesor de Pedro y obispo de Roma, el Papa Juan Pablo II.”
Con estas palabras, el Sr. Obispo arranca la carta que ha escrito con motivo de la próxima visita ad limina apostolorum. Se realiza cada cinco años para manifestar el afecto al Papa y mostrarle por dónde camina cada diócesis. En esta visita se le presenta al Papa la radiografía de cada comunidad cristiana, de cada Iglesia local. Imagino que los obispos españoles tendrán que hablar de una Iglesia sometida a la euforia laicista que sufre un proceso de desconfianza desde algunos sectores de la sociedad pero que busca, y de hecho está muy presente, en realidades que demandan de la cercanía de Dios, como es el trabajo, la educación o la comunicación...
Esta visita supone por una parte una cálida acogida de Juan Pablo II a todos los católicos malagueños y por otra testimonia la vivencia y el deseo de unidad por parte de los malagueños con el Papa. Digamos que Monseñor Dorado Soto hará presente a Juan Pablo II el latido de fe de Málaga y Melilla. De este modo, repasando alegrías y preocupaciones, realizaciones y esperanzas y alentando el esfuerzo de construir un mundo mejor Dorado Soto, unido al Papa, saldrá fortalecido en estos lazos de cariño que cada día se expresan en la Eucaristía cuando se reza por Juan Pablo II. Es en palabras del obispo malacitano una ocasión de renovación de la vida cristiana y profundización de la comunión con el Papa a quien agradecemos su inestimable ministerio.
Origen histórico
Esta visita que se realiza con el resto del episcopado español encuentra sus orígenes históricos en el del siglo IV, si bien será el Papa Sixto V en 1585 quien la institucionalizó y dispuso de modo más sistemático.
Según la actual legislación de la Iglesia, los obispos residenciales deben visitar las tumbas de los Apóstoles, encontrarse con el sucesor de Pedro y presentar un informe de sus diócesis cada cinco años. De esta forma, la visita ad Limina apostolorum es ocasión privilegiada para manifestar la unidad de la Iglesia, la colegialidad de los obispos y el amor de hermanos entre los obispos y el Papa. El momento principal de la Visita ad Limina lo constituye la entrevista personal que el Papa mantiene con cada uno de los obispos y la posterior audiencia y discurso papal. En estos discursos, el Papa incide y subraya las urgencias pastorales de las distintas Iglesias particulares.
Esta peregrinación es, sin duda, una ocasión espléndida para manifestar afecto a la figura del Papa y por otra parte contarle cómo nos va a los cristianos del sur de Europa (Málaga) y norte de África (Melilla). Por eso el obispo de Málaga tiene previsto viajar con todos los fieles que deseen.
Una compañía que hace presente a todos los católicos de la diócesis malagueña. Para ello se ha organizado una peregrinación bajo varias modalidades. Para conocer toda la información y reservas se puede recurrir al Secretariado Diocesano de Peregrinaciones, cuyo teléfono es 952 22 92 20. Todas las propuestas de viaje confluyen en la ciudad de Roma ciudad donde se celebrarán los actos principales de la visita ad limina. Destacan la celebración de la eucaristía en la basílica de S. Juan de Letrán el día 28 de febrero con la renovación de las promesas bautismales de los peregrinos, el día 1 de marzo la celebración de la Eucaristía en el altar de la Cátedra de San Pedro y la audiencia general con Juan Pablo II el día 2 a las 10.30 de la mañana.
Tipos de peregrinación
El Sr. Obispo, D. Antonio Dorado, nos invita a participar en esta visita, para acompañarle junto al resto de la diócesis de Málaga. Para ello, se ofrecen diferentes propuestas de peregrinación. Todas ellas incluyen ida y vuelta en avión, pero se diferencian dependiendo del período de estancia y las ciudades a visitar. Más información: 952 22 92 29.
Las modalidades existentes son las que a continuación se detallan
MODALIDAD A
Salida: domingo 27 de febrero. Vuelta: domingo 6 de marzo. Visita a Roma, Nápoles, Pompeya, Herculano, Costa Amalfitana y Abadía de Montecasinos. Precio: 1.220 euros.
MODALIDAD B
Salida: domingo 27 de febrero. Vuelta: 6 de marzo. Visita a Roma, Asís, Florencia, Lucca, Padua y Venecia. Precio: euros.
MODALIDAD C
Salida: domingo 27 de febrero. Vuelta: 2 de marzo. Visita a Roma. Precio: 690
MODALIDAD D
Salida: domingo 23 de febrero. Vuelta: 2 de marzo. Visita a Venecia, Florencia, Asís y Roma. Precio: 1.197 euros.
