En el mes de diciembre de 1954, el día 5, don José Campos Giles y don Rafael Pérez Madueño, presbíteros, parten rumbo a Venezuela enviados por don Ángel Herrera para ayudar a la Diócesis de Ciudad Bolívar.

Hace 50 años...

Antes de embarcar, envian un telegrama al obispo en el que dicen: “Al dejar España, llevamos Prelado, Diócesis, Seminario en el pensamiento y en el corazón”. Poco tiempo después, don Antonio Añoveros es trasladado a la Diócesis de Cádiz y don Emilio Benavent, el 13 de febrero, es consagrado obispo auxiliar de Málaga. Ala consagración de don Emilio viene el Nuncio de su Santidad Mons. Hildebrando Antoniutti. Y al día siguiente, 14 de febrero, tiene lugar un acto sacerdotal en el Seminario. En ese acto, don Alberto Planas habla de la proyección de Málaga en América y entre otras cosas dice: “Nuestros dos sacerdotes se consagran al ministerio sacerdotal en tierras de América para seguir los deseos del Romano Pontífice y los de su Prelado.” “Para asegurarse de que su apostolado sea más puro y libre de interés, más agradable a Dios, nuestro Señor, y más fecundo, hacen voto de pobreza en manos de su obispo.”

“Esperan ser reforzados todos los años con otro equipo sacerdotal, seguros de que su Prelado no pondrá dificultades, sino que estimulará y enviará siempre clero escogido.”

“Todo esto da a entender que la proyección hacia América no es efímera sino sólida, y que en esta obra tomará parte el Clero, el Seminario y la Diócesis entera.” “Y saldrán equipos sacerdotales y se despertarán vocaciones apostólicas seglares, hasta llegar, ¿por qué no?, a adoptar a algunas de aquellas regiones tan necesitadas.”

Don Alberto Planas, en 1955, soñaba con adoptar alguna de aquellas regiones tan necesitadas. Quizá a nadie más se le hubiera ocurrido esta idea, pero dio en la diana y andando el tiempo, él mismo la vería hecha realidad con la Misión Diocesana de Caicara del Orinoco.

Más de 40 sacerdotes de nuestro presbiterio han misionado o misionan, desde entonces, en Venezuela. Con razón decía don Alberto que la proyección a América no era efímera. Hoy, 5 de diciembre, se cumplen 50 años del inicio de esta entrega. Entrega que siguen haciendo posible el seminario, el clero, su Obispo y la diócesis entera.

Lorenzo Orellana Hurtado, delegado diocesano de Misiones