El periodista del Obispado de Málaga Antonio Moreno invita a profundizar en el evangelio de hoy, 20 de octubre, (Lucas 12, 13-21).
El dinero sí que es una religión. Hay gente que está todo el día pensando en él. Para rendirle culto, madruga cada mañana y estira la jornada por la noche. También le ofrece todo tipo de sacrificios como renunciar a su familia y amigos. Es un dios exigente y caprichoso. Jesús nos advierte de esta idolatría falsa: «guardaos de toda clase de codicia». Y es que solo hay un Dios verdadero que es el dueño del universo. Él es quien da la riqueza y la pobreza, la muerte y la vida. La guerra nos viene a recordar lo frágil que es todo lo material, cómo, de la noche a la mañana, podemos perder todo por lo que hemos venido trabajando. La verdadera riqueza del hombre está en Dios.
