El periodista del Obispado de Málaga Antonio Moreno invita a profundizar en el evangelio de hoy, 2 de julio, (Mt 8, 28-34).
A pesar de la secularización galopante, la figura histórica de Jesús goza de simpatía entre los que se han alejado de Dios y entre muchos de los que se consideran ateos o agnósticos. Muchos políticos invocan a Jesús para hablar de su mensaje social, de su prioridad por los pobres… Su mensaje es muy bonito y sirve a todos porque ¿quién no quiere que no haya pobres? El problema es cuando acabar con la pobreza pasa por acabar con mis privilegios: "¡de eso ni hablar, Jesús! Vete a otro lado con tu mensaje". Es lo que les pasó a los gadarenos cuando vieron que salvar a dos endemoniados atormentados les costó una piara entera de cerdos. El Evangelio es muy bonito hasta que nos toca el bolsillo, nuestra comodidad y nuestro estatus. En estos días, se debate en Sevilla la condonación de la deuda externa a los países del Sur. Es cuestión de justicia pero ya verán como muchos preferirán los cerdos a las personas.
