Comentario en texto del sacerdote diocesano y profesor de los centros teológicos Rafael Caro, en la solemnidad de los apóstoles Pedro y Pablo.
Hoy celebramos la Solemnidad de San Pedro y San Pablo, quienes fueron fundamento de la Iglesia primitiva y, por tanto, de nuestra fe cristiana.
Fe cristiana de la que debemos dar razón cada día y en cada momento.
Dos preguntas aparecen hoy en el Evangelio: «¿Quién dice la gente que soy yo?» y «¿Quién decís vosotros que soy yo?».
Puede parecer que la importancia se la lleva la segunda pregunta por ser algo más personal, pero sólo si respondemos como Pedro ,«Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo», podremos provocar esa misma respuesta en los demás.
Por eso, la primera pregunta se debe volver muy importante en la vida del cristiano y nos debe interesar también lo que los demás piensen de Cristo y compartir nuestra respuesta personal con ellos.
Pero para responder como Pedro debemos alimentar nuestra fe en el contacto diario con Jesucristo en los sacramentos y en la oración.
Sólo podremos presentar a Jesucristo al mundo si estamos llenos de Él.
Ojalá que nosotros, cristianos del siglo XXI, sepamos ser testigos creíbles del amor de Dios en medio de los hombres tal como lo fueron los apóstoles Pedro y Pablo.
