El periodista del Obispado de Málaga Antonio Moreno invita a profundizar en el evangelio de hoy, 16 de enero, (Mc 1, 40-45).
Desde el coronavirus, ha cambiado nuestra forma de relacionarnos, de acercarnos, de tocarnos… Tocarnos es ponernos en riesgo. Hoy Jesús cura a un leproso tocándolo: «“Quiero, queda limpio”. La lepra se le quitó inmediatamente y quedó limpio». Acercarnos al pobre, al necesitado, tiene su riesgo de “infección”. Supone enfrentarse al dolor del otro, descubrir el sufrimiento en el que viven muchas personas; y eso implica salir de nuestra comodidad, de nuestra “caridad” domiciliada en cuotas bancarias. Ojalá no endurezcamos nuestro corazón ante los pobres que reclamen hoy nuestra ayuda; ojalá podamos, como Jesús, sentir compasión hasta el punto de arriesgar por ellos.

