El delegado de Medios de Comunicación Social, el sacerdote Rafael Pérez Pallarés, invita a profundizar en el evangelio de hoy, 24 de junio, (Lucas 1, 57-66. 80).
Lo de Juan Bautista es para mirárselo. El nacimiento del Bautista, con un claro paralelismo con el de Cristo, es digno de contemplación y meditación. Para mirar y analizar cómo incide en nuestra vida. Porque en cierta forma todos somos Juan. Precursores del Señor en una sociedad pagana, propiedad de Dios y milagrosamente llamados a la vida con un destino que solo Dios nos marca. De ahí que nuestra adhesión a la voluntad divina, el reconocimiento sencillo y humilde del regalo de la vida y la toma de conciencia de que somos profetas pudiera ser en este día unas tareas que podríamos evaluar en beneficio del cuidado de nuestra vida espiritual como cristianos.

