El delegado de Medios de Comunicación Social, el sacerdote Rafael Pérez Pallarés, invita a profundizar en el evangelio de hoy, 18 de marzo, (Jn 8, 1-11).
Todos acudían a escucharlo. Para aprender. Eso dice el Evangelio. Y mientras enseña de palabra, la irrupción de los escribas y fariseos con una mujer sorprendida en adulterio ofrece a Cristo la posibilidad de avalar con sus hechos su doctrina. ¡Qué importante es mostrar autenticidad! Es la vida la que ofrece a diario situaciones que nos permiten avalar con los hechos lo que decimos y defendemos. La vida ofrece posibilidades únicas. En cada momento. Cada toma de decisión, actuación o postura se erigen como espejo para comprobar nuestra coherencia. Frecuentemente la vida nos pondrá contra la pared. Y tendremos que responder. “Tú, ¿qué dices?” Esa pregunta que formulan a Cristo hoy también se nos espeta a nosotros. Estamos llamados a reaccionar desde la verdad que brota del Evangelio. Una verdad fundada en la misericordia de Dios. Es la mejor garantía para “ser perfectos como nuestro Padre celestial es perfecto”. Él no condena. Ahora, eso sí, en adelante no pequemos más. La Cuaresma es tiempo de gracia. Es el momento oportuno para mostrar y demostrarnos que podemos vivir en santidad gracias a la experiencia misericordiosa de Dios.

