El Bendicional prevé, en sus números 1437 y 1438, una bendición adaptable a diversas ocasiones porque no puede haber una bendición para cada circunstancia:

"Se ofrece aquí un rito de celebración destinado a santificar con una bendición todas aquellas circunstancias de la vida (...) Cada celebración debe siempre someterse a un ecuánime criterio pastoral, sobre todo si se prevé el riesgo de que tal celebración pudiera causar extrañeza en los fieles".