El 12 de enero, Bautismo del Señor, el Obispo de Málaga presidió la Santa Misa en la Catedral a las 11.30 horas, clausurando así el tiempo de Navidad.
En su homilía, el Obispo de Málaga invitó a los presentes a recordar nuestra vida cristiana y nuestra inserción en la vida de Jesucristo, que empieza con el bautismo, «fundamento de la llamada a la santidad; es el inicio del proceso de santificación y divinización».
En esta celebración fueron bautizados niños de varias parroquias malagueñas. A los padres y padrinos, así como a los familiares que les acompañaban, les dijo: «Corresponde a vosotros educar a vuestros hijos en la fe, que hoy les regala la Iglesia, y acompañarles en la maduración de la misma. ¡Ayudadles a crecer en la fe, en la esperanza cristiana y en el amor! Hoy asumís un compromiso importante, igual que el día que engendrasteis a vuestro hijo; porque no se puede generar a un hijo y abandonarlo. No se puede pedir a Dios que haga hijo adoptivo suyo a un hijo vuestro y después no educarlo en la fe».
