Cuando se tiene cierta edad se ven las cosas desde otra perspectiva. La relación con Dios pasa a ser más íntima, más cercana, más auténtica.
Toda mi vida he pasado la Semana Santa en Málaga, incluso cuando vivía en Jaén durante los primeros seis años de mi vida. Mis padres eran muy semanasanteros de Málaga, se habían casado en la Esperanza y aprovechaban esos días para venirse a la casa familiar del Pasillo de Santo Domingo.
Después, ya asentados en Málaga, estuve atado a las sillas de la plaza de la Constitución hasta que en la pubertad comencé a volar solo. Esto coincidió con mi presencia en las diversas cofradías de Málaga. Que yo recuerde he desfilado con los Estudiantes, Cautivo, la Sentencia, Viñeros, Soledad de San Pablo, Servitas y la mía, la Esperanza, donde he salido de nazareno y los 25 últimos años de mi vida procesional como hombre de trono de la Virgen, primero con los pagados y después con los hermanos, desde Santo Domingo y desde la Basílica.
Todo este preámbulo viene a cuento con mi situación actual; distante y distinta. Ahora presencio los desfiles en la primera fila de la tele, donde veo todo lo que me interesa. Durante los tres últimos años he experimentado la maravilla del Viernes Santo en la Catedral que he retransmitido por la radio. Este año, aún no se que pasará.
Me faltaba lo que viví el sábado de Pasión en el Sexmo, esa pequeña población, pedanía de Cártama. Allí puede participar de un Vía Crucis que recogía, de forma actualizada, la pasión y muerte del Jesús de las pateras, la emigración, la pobreza, la persecución, el paro, el maltrato y la soledad. Una participación de unas cuantas decenas de niños y de mayores, que portaron a hombros el Cristo que preside la Capilla del Sexmo. Unas oraciones musitadas y una saeta que se desgranó en el silencio de una tarde llena de sensaciones.
¡Qué alegría de tener aun capacidad de asombro! Cuando se tiene voluntad y ganas se encuentra al Señor. Se transmite el Señor. Se convive con el Señor. Hermosa procesión en el Sexmo. La entrada en Jerusalén, la Pasión, la Muerte y la Resurrección en un solo recorrido. Hermosa tarde.
