Lectura (Lectio)
La gente sigue a Jesús y él no puede permanecer insensible a todos estos que, sin comprender los misterios del Reino, continúan buscando. También yo con una actitud de búsqueda me acerco al pasaje de este domingo.
Meditación (Meditatio)
Después del anuncio del Reino en parábolas tienen lugar dos sucesos: Jesús es despreciado en su pueblo, y el Bautista, el primer testigo del Reino, muere violentamente a manos de Herodes. Jesús deja el bullicio y se retira a un lugar solitario donde pensar y descansar. Pero lo ven y se adelantan, y cuando desembarca descubre un gran gentío. Esta sorpresa provoca en Jesús un sentimiento de compasión, el mismo que tuvo cuando envió a los discípulos a proclamar la proximidad del Reino (Mt 9,36). Es la misericordia de Dios que empapa su corazón. Me detengo en el contraste entre esta actitud de Jesús y la reacción de sus discípulos. Estos no muestran ningún gesto de atención y además quieren despedir a la gente. Jesús les recuerda que “no necesitan marcharse”, lo único que es necesario es que los suyos se impliquen. El centro del relato no lo ocupan ni los discípulos ni la multitud que los rodea, sino Jesús. él se ha dado cuenta de la necesidad, ha tomado la iniciativa, ha invitado a sus discípulos a actuar y ha aceptado sus pocos panes y peces. Además Jesús ora, bendice lo que han aportado, parte el pan y los reparte por medio de sus discípulos. Todos estos gestos me descubren la celebración de la Eucaristía. Jesús ha llevado a cabo esta acción en la orilla del lago que pertenece al territorio judío. Ahí ha dado de comer a un pueblo hambriento, como Dios dio al pueblo de Israel por medio de Moisés maná en pleno desierto (Ex 16). Y les ha dado sin medida. Ha sobrado pan: doce canastos, uno por cada tribu de Israel: ésta es la oferta del Reino hecha a Israel, que no hace otra cosa que rechazar al Mesías. Pero también son doce los apóstoles, germen del nuevo Israel, portador de esta misma oferta para los hombres y mujeres de todos los tiempos.
Oración (oratio)
Descubro que es lo más significativo para mí de la forma de actuar de Jesús en este Evangelio. Y ahora con actitud orante lo voy rumiando ante Dios y en el fondo de mi corazón.
Contemplación (contemplatio)
Jesús contempló a la muchedumbre y actuó en consecuencia, yo contemplo la misericordia de Dios y me gozo sintiéndome envuelto por ella. Callo porque el silencio es el mejor lenguaje del amor.
Compromiso (actio)
¿Cómo es mi mirada hacia la gente que muestra cualquier tipo de necesidad a mí alrededor? ¿De dónde brota mi compromiso cristiano? ¿Yo también quiero despedir a la gente?
