El PP se resquebraja. La aparición de un nuevo Partido –Vox- no se sabe muy bien si a su derecha o a su izquierda, lo demuestra con claridad. Lo hace con bastante mayor claridad que las huidas de Alejo Vidal Cuadra, Jaime Mayor Oreja o María Sangil.
Esto último puede ser asunto de discrepancias remediables mientras que lo otro es una ruptura con claras consecuencias de matices ideológicos y repercusiones en las urnas, el sitio que más duele a los Partidos. Por otra parte, el PSOE sufre del mismo mal. Mientras Rubalcaba hace enormes discursos contra el afán privatizador de la derecha, en relación con la fracasada “externalización" de los hospitales madrileños, en Andalucía, comunidad gestionada por los socialistas desde el principio de la democracia, tiene la inmensa mayoría de sus centros sanitarios “externalizados”.
Podría extenderse este estado de cosas a la mayoría de los países gobernados por democracias parlamentarias. Por ejemplo Ucrania.
¿Qué está pasando? Sencillamente que día a día, se ahonda más la diferencia entre las demandas de las masas y los que pueden hacer quienes gobiernan. En España tenemos un caso paradigmático. Ocurrió en tiempos de Felipe González. Durante toda la campaña electoral, tanto el propio González como su equipo, mantuvieron que, cuando llegaran al poder, rechazarían con toda radicalidad nuestra entrada en la OTAN. Ya en el poder, nos hicieron entrar en esta organización militar sin vacilaciones.
Cada día se ahonda más la distancia entre gobernados y gobernantes. Cada día es más fuerte y patente la distancia entre los programas electores y sus prácticas en el poder, cada día, en fin, el mundo se petrifica en forma de pirámide con una cúspide de hierro, siempre en la sombra, que dirige nuestros destinos. Por otra parte, las ideologías actuales, todas ellas provenientes del siglo XIX, quedan sin vigencia. Ni la llamada “derecha” ni la “izquierda” aportan justicia y equidad.
Es necesario, urgente, una vuelta a Dios; al Dios del Evangelio. De lo contrario, el futuro desaparece y nuestro camino hacia él se esfuma
