"Pensar en Navidad", por Damián Caneda

Pensar en Navidad es dibujar en la cara una sonrisa porque, aunque no siempre hayan sido los días más felices de nuestra vida, nuestra memoria nos lleva a recordar algún episodio que nos alegra el espíritu, el mismo espíritu con el que tradicionalmente nuestras familias celebran la unión de parientes, amigos, conocidos y extraños y que nos lleva a olvidar los momentos duros y el esfuerzo cotidiano propio para pensar en las dificultades de los demás, en el sufrimiento de otros, que nos acerca más a la solidaridad y nos obliga a compartir la felicidad y el amor que sentimos.

Un amor que, aunque está siempre presente en el comportamiento humano, no solemos demostrar durante el resto del año, que olvidamos pronto o lo per- demos con las preocupaciones de la rápida y agitada vida moderna. Y esa es mi petición para todos en estas fechas, que perduren en el tiempo nuestras mejores tradiciones de paz, amor y felicidad, y en nuestras reflexiones diarias busquemos y recuperemos ese espíritu navideño, solidario y comprometido que nos ayude a trasmitir a los demás lo mejor de nosotros mismos.

Os deseo a todos y todas una Feliz Navidad y un año lleno de salud, amor y prosperidad en compañía de nuestros seres más queridos para que, juntos, nos acordemos de los más desfavorecidos.