«La Navidad de este año siempre la recordaremos, los jóvenes de Ronda y Serranía, como una profunda, solidaria y participativa fiesta que comenzamos el día de la Vigilia de la Inmaculada, en la que tuvimos la oportunidad de participar con nuestros cantos y en la que se unieron niños del grupo más pequeño, tocando los instrumentos. Una celebración preciosa con oraciones que nos sirvieron para acercarnos a nuestra Madre que debe ser el faro de nuestra fe y la esperanza de nuestro mundo», explica el sacerdote Gerardo Rosales.